• Reza y ayuda a las Vocaciones


    7 de mayo- Jornada Vocaciones Nativas y Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones
  • Compromiso con las vocaciones


    Presentación Jornada de Vocaciones Nativas y Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones
  • Mensaje del Papa


    "Empujados por el Espíritu para la Misión"
  • ¿Qué es Vocaciones Nativas?


    Una jornada de oración y ayuda a las vocaciones en los Territorios de Misión
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    Con un donativo o con una beca misionera para las Vocaciones de los Territorios de Misión
  • Oración Vocacional


    Recursos de oración para la oración diaria en los colegios

jueves, 18 de mayo de 2017

TRAE TU FLOR

El próximo Sábado, 20 de Mayo, vamos con flores a María.


La ofrenda Floral mariana del mes de mayo, se ha consolidado en la Diócesis de Ciudad Rodrigo como una actividad de animación misionera de gran convocatoria.

Fue una propuesta del Delegado de Misiones, D. José María Rodriguez-Veleiro, dentro de las actividades de la Animación misionera de niños, la que inició esta ofrenda floral. Y cada año tiene más participantes. Este año nos congregaremos a las 12:00 horas en la Catedral de Ciudad Rodrigo para piropear con nuestra flor a María y rezar por nuestros misioneros. 

Todos los años, además, la ofrenda recibe la participación de los Catequistas, profes de Religión y Monaguillos que se incorporan desde sus respectivos encuentros y reuniones que también tienen lugar ese día en el Obispado y el Seminario. Completa, pues esta convocatoria, los agentes involucrados en la Animación Misionera de Niños y Jóvenes. Aunque como siempre, los participantes más importantes son nuestros niños de Infancia Misionera. Niños que también vienen acompañados de sus papás, abuelitos, y párrocos, además de los profes y catequistas.

Este año hemos preparado con todo detalle la sencilla y pequeña celebración, habrá sorpresas en su desarrollo, y, como siempre, resultará colorista y alegre. Por eso os esperamos a todos. No olvidéis traer vuestra flor a María, y si no puede ser con vuestra flor, venid igualmente. La flor del amor a María es lo mejor que podemos ofrecerle. ¡Os esperamos!

lunes, 8 de mayo de 2017

DOCE HORAS DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

El Seminario San Cayetano y la Delegación Episcopal de Vocaciones, organizan todos los años esta jornada en la que toda la Diócesis se une en Oración por las Vocaciones.

Aún resuena en nuestros oídos parte del mensaje de SS el Papa Francisco para esta Jornada de oración por las Vocaciones:

"Quien se deja atraer por la voz de Dios y se pone en camino para seguir a Jesús, descubre enseguida, dentro de él, un deseo incontenible de llevar la Buena Noticia a los hermanos, a través de la evangelización y el servicio movido por la caridad"

Este mensaje que enlaza la vocación a la Misión, a la que estamos llamados todos los que somos bautizados, nos lanza a participar en esta Jornada de 12 horas, en la que los diferentes grupos, parroquias, voluntarios, congregaciones, colegios... van turnándose para orar ante el Santísimo en la Capilla Mayor del Seminario San Cayetano de Ciudad Rodrigo. Tras la oración, la Eucaristía Compartida y la Reserva del Santísimo.

Para la Delegación de Misiones, junto a otros grupos, tenemos designada la hora de 18:00 a 19:00 de la tarde, justo antes de la Eucaristía, que será a las 19:15 horas.

Pero si en este tramo horario no puedes, no te preocupes, que tienes tiempo si quieres dedicarle unos minutos a orar por las vocaciones. desde las 7:45 de la mañana, hasta las 20:45, alguien estará en Ciudad Rodrigo en Oración por las Vocaciones. ¿Cómo no va a hacernos caso nuestro Padre, si con tanta insistencia se lo pedimos?.

Para ver los horarios, pincha aquí.


jueves, 4 de mayo de 2017

EMPUJADOS POR EL ESPÍRITU PARA LA MISIÓN

MENSAJE DEL PAPA PARA LA 54 JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES 



Queridos hermanos y hermanas:

En los años anteriores, hemos tenido la oportunidad de reflexionar sobre dos aspectos de la vocación cristiana: la invitación a “salir de sí mismo”, para escuchar la voz del Señor, y laimportancia de la comunidad eclesial como lugar privilegiado en el que la llamada de Dios nace, se alimenta y se manifiesta.
Ahora, con ocasión de la 54 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, quisieracentrarme en la dimensión misionera de la llamada cristiana. Quien se deja atraer por la voz de Dios y se pone en camino para seguir a Jesús, descubre enseguida, dentro de él, un deseo incontenible de llevar la Buena Noticia a los hermanos, a través de la evangelización y el servicio movido por la caridad. Todos los cristianos han sido constituidos misioneros del Evangelio. El discípulo, en efecto, no recibe el don del amor de Dios como un consuelo privado, y no está llamado a anunciarse a sí mismo, ni a velar los intereses de un negocio; simplemente ha sido tocado y trasformado por la alegría de sentirse amado por Dios y no puede guardar esta experiencia solo para sí: “La alegría del Evangelio que llena la vida de la comunidad de los discípulos es una alegría misionera” (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 21).
Por eso, el compromiso misionero no es algo que se añade a la vida cristiana, como si fuese un adorno, sino que, por el contrario, está en el corazón mismo de la fe: la relación con el Señor implica ser enviado al mundo como profeta de su palabra y testigo de su amor.
Aunque experimentemos en nosotros muchas fragilidades y tal vez podamos sentirnos desanimados, debemos alzar la cabeza a Dios, sin dejarnos aplastar por la sensación de incapacidad o ceder al pesimismo, que nos convierte en espectadores pasivos de una vida cansada y rutinaria. No hay lugar para el temor: es Dios mismo el que viene a purificar nuestros “labios impuros”, haciéndonos idóneos para la misión: “Ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado. Entonces escuché la voz del Señor, que decía: «¿A quién enviaré? ¿Y quién irá por nosotros?». Contesté: «Aquí estoy, mándame»” (Is 6,7-8).
Todo discípulo misionero siente en su corazón esta voz divina que lo invita a “pasar” en medio de la gente, como Jesús, “curando y haciendo el bien” a todos (cf. Hch 10,38). En efecto, como ya he recordado en otras ocasiones,todo cristiano, en virtud de su bautismo, es un “cristóforo”, es decir, “portador de Cristo” para los hermanos(cf. Catequesis, 30-1-2016). Esto vale especialmente para los que han sido llamados a una vida de especial consagración y también para los sacerdotes, que con generosidad han respondido “aquí estoy, mándame”. Con renovado entusiasmo misionero, están llamados a salir de los recintos sacros del templo, para dejar que la ternura de Dios se desborde en favor de los hombres (cf. Homilía durante la Santa Misa Crismal, 24-3-2016). La Iglesia tiene necesidad de sacerdotes así: confiados y serenos por haber descubierto el verdadero tesoro, ansiosos de ir a darlo a conocer con alegría a todos (cf. Mt 13,44).
Ciertamente, son muchas las preguntas que se plantean cuando hablamos de la misión cristiana: ¿Qué significa ser misionero del Evangelio? ¿Quién nos da la fuerza y el valor para anunciar? ¿Cuál es la lógica evangélica que inspira la misión? A estos interrogantes podemos responder contemplando tres escenas evangélicas: el comienzo de la misión de Jesús en la sinagoga de Nazaret (cf. Lc 4,16-30), el camino que él hace, ya resucitado, junto a los discípulos de Emaús (cf. Lc 24,13-35), y por último la parábola de la semilla (cf. Mc 4,26-27).

Jesús es ungido y enviado...

Jesús es ungido por el Espíritu y enviado. Ser discípulo misionero significa participar activamente en la misión de Cristo, que Jesús mismo ha descrito en la sinagoga de Nazaret: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año de gracia del Señor” (Lc 4,18). Esta es también nuestra misión: ser ungidos por el Espíritu e ir hacia los hermanos para anunciar la Palabra, siendo para ellos un instrumento de salvación.

... camina con nosotros...

Jesús camina con nosotros. Ante los interrogantes que brotan del corazón del hombre y ante los retos que plantea la realidad, podemos sentir una sensación de extravío y percibir que nos faltan energías y esperanza. Existe el peligro de que veamos la misión cristiana como una mera utopía irrealizable o, en cualquier caso, como una realidad que supera nuestras fuerzas. Pero si contemplamos a Jesús Resucitado, que camina junto a los discípulos de Emaús (cf. Lc 24,13-15), nuestra confianza puede reavivarse; en esta escena evangélica tenemos una auténtica y propia “liturgia del camino”, que precede a la de la Palabra y a la del Pan partido y nos comunica que, en cada uno de nuestros pasos, Jesús está a nuestro lado. Los dos discípulos, golpeados por el escándalo de la Cruz, están volviendo a su casa recorriendo la vía de la derrota: llevan en el corazón una esperanza rota y un sueño que no se ha realizado. En ellos la alegría del Evangelio ha dejado espacio a la tristeza. ¿Qué hace Jesús? No los juzga, camina con ellos y, en vez de levantar un muro, abre una nueva brecha. Lentamente comienza a trasformar su desánimo, hace que arda su corazón y les abre sus ojos, anunciándoles la Palabra y partiendo el Pan. Del mismo modo, el cristiano no lleva adelante él solo la tarea de la misión, sino que experimenta, también en las fatigas y en las incomprensiones, “que Jesús camina con él, habla con él, respira con él, trabaja con él. Percibe a Jesús vivo con él en medio de la tarea misionera” (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 266).

... y hace germinar la semilla

Jesús hace germinar la semilla. Por último, es importante aprender del Evangelio el estilo del anuncio. Muchas veces sucede que, también con la mejor intención, se acabe cediendo a un cierto afán de poder, al proselitismo o al fanatismo intolerante. Sin embargo, el Evangelio nos invita a rechazar la idolatría del éxito y del poder, la preocupación excesiva por las estructuras, y una cierta ansia que responde más a un espíritu de conquista que de servicio. La semilla del Reino, aunque pequeña, invisible y tal vez insignificante, crece silenciosamente gracias a la obra incesante de Dios: “El reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo” (Mc 4,26-27). Esta es nuestra principal confianza: Dios supera nuestras expectativas y nos sorprende con su generosidad, haciendo germinar los frutos de nuestro trabajo más allá de lo que se puede esperar de la eficiencia humana.
Con esta confianza evangélica, nos abrimos a la acción silenciosa del Espíritu, que es el fundamento de la misión. Nunca podrá haber pastoral vocacional, ni misión cristiana, sin la oración asidua y contemplativa. En este sentido, es necesario alimentar la vida cristiana con la escucha de la Palabra de Dios y, sobre todo, cuidar la relación personal con el Señor en la adoración eucarística, “lugar” privilegiado del encuentro con Dios.
Animo con fuerza a vivir esta profunda amistad con el Señor, sobre todo para implorar de Dios nuevas vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. El Pueblo de Dios necesita ser guiado por pastores que gasten su vida al servicio del Evangelio. Por eso, pido a las comunidades parroquiales, a las asociaciones y a los numerosos grupos de oración presentes en la Iglesia que, frente a la tentación del desánimo, sigan pidiendo al Señor que mande obreros a su mies y nos dé sacerdotes enamorados del Evangelio, que sepan hacerse prójimos de los hermanos y ser, así, signo vivo del amor misericordioso de Dios.
Queridos hermanos y hermanas, también hoy podemos volver a encontrar el ardor del anuncio y proponer, sobre todo a los jóvenes, el seguimiento de Cristo. Ante la sensación generalizada de una fe cansada o reducida a meros “deberes que cumplir”, nuestros jóvenes tienen el deseo de descubrir el atractivo, siempre actual, de la figura de Jesús, de dejarse interrogar y provocar por sus palabras y por sus gestos y, finalmente, de soñar, gracias a él, con una vida plenamente humana, dichosa de gastarse amando.
María Santísima, Madre de nuestro Salvador, tuvo la audacia de abrazar este sueño de Dios, poniendo su juventud y su entusiasmo en sus manos. Que su intercesión nos obtenga su misma apertura de corazón, la disponibilidad para decir nuestro “aquí estoy” a la llamada del Señor y la alegría de ponernos en camino, como ella (cf. Lc 1,39), para anunciarlo al mundo entero.


Francisco
Vaticano, 27 de noviembre de 2016,
Primer Domingo de Adviento

jueves, 26 de enero de 2017

VII marcha de Infancia Misionera a Ivanrey

Lo prometido es deuda, y aquí estamos para ofrecer la información relativa a la marcha a Ivanrey.

Como el día 22 no podíamos ir, porque a una de nuestras niñas Civitatenses le iban a dar un premio en Madrid, y el Delegado de Misiones estaba también allí acompañándola, junto con sus padres, hemos trasladado la marcha al día 5 de febrero. Los detalles ya los explicamos aquí.

Esto nos da un margen de dos semanas más para poder preparar mejor las catequesis y talleres relativos a este encuentro. Sabemos que los catequistas estáis trabajando con los niños a partir de los materiales que OMP elabora, para entender el sentido de la jornada. 

Los voluntarios de la Delegación de Misiones de Ciudad Rodrigo, ya llevamos trabajando para este día, que enlaza desde el Adviento Misionero hasta la Jornada que estamos preparando, y así disfrutaremos aún más de la compañía tanto de niños, como de profes y catequistas, y de los papás, mamás, abuelitos, tíos, o quien quiera venirse con nosotros, porque ya sabéis que TODOS estáis invitados. Basta con llevar muchas ganas de disfrutar, un bocata, y unas buenas zapatillas, aunque como el camino es un paseíto, con las normales de gimnasia nos vale.

Saldremos a las 11:00 horas de la mañana desde el patio de recreo del Colegio Misioneras de la Providencia Santa Teresa, en la Calle Conde de Foxá, nº 22. Nos reunimos allí porque las Hermanas nos acogen como siempre muy bien, y es mucho más cómodo para que todos estemos juntos. Tras el envío, salimos caminando hacia Ivanrey, y allí tendremos juegos, celebraremos la Eucaristía, y seguiremos jugando, compartiendo la comida, y disfrutando de la compañía, para volver de nuevo sobre las 16:30 horas.

Ir a la marcha de Ivanrey es también una forma de ser Misionero. Los niños que viven esta jornada trabajan en unión por hacer nuestro entorno más sano, divertido, solidario y feliz. Esto es evangelio. No hace falta nada más. Así que, como decía el lema del DOMUND, Sal de tu tierra, de tu comodidad, y, como dice el lema de Infancia Misionera de este año, SÍGUEME.

martes, 24 de enero de 2017

VEN CON LAS FRANCISCANAS EN EL "PORTA COELI"

El Jueves día 26 de enero tenemos jornada orante junto con la Vida Consagrada.

Foto de Archivo

Esta vez iremos al monasterio de El Zarzoso, donde somos siempre acogidos con gran alegría por las religiosas que allí se encuentran.
Con ellas (en su mayoría son de nacionalidad Mexicana, y contagian Alegría en cada momento de la visita) compartimos un momento de Oración compartida, con las Vísperas y el testimonio misionero.

La experiencia nunca nos deja indiferentes, enriquece la agradable sensación de paz que transmiten los muros del convento, la ilusión de las religiosas al encontrarse con los voluntarios de la Delegación, y con nuestro Delegado y cuantos sacerdotes colaboradores que también se acercan en casi toda ocasión. La generosidad de las Monjas que nos obsequian con un detalle siempre, de los dulces que elaboran, un café... que saben a gloria.

Y el reposo en la oración y la contemplación que ganamos los que por unos minutos nos alejamos de las prisas diarias y las rutinas, para respirar a la vez que elevamos un plegaria pidiendo por nuestros misioneros y por la animación misionera en nuestra Dióesis de Ciudad Rodrigo.

Si quieres venirte, ("Ven y verás") acércate por la Plaza del Mercado el próximo Jueves, 26, a las 16:15 horas, o llama a la Delegación o el Obispado: Teléfono: 923 460 843

domingo, 22 de enero de 2017

DÍA DE INFANCIA MISIONERA

Hoy domingo, 22 de enero, estamos de Fiesta.

Imágenes del Programa El Día del Señor. La 2 de TVE.
Es la fiesta de los niños de Infancia Misionera.
Desde hace ya seis años, en esta Jornada, realizamos nuestra marcha, ya consolidada, a la localidad cercana de Ivanrey. Es un día para las familias, la convivencia, la generosidad compartida, la Eucaristía Celebrada... Un día en que los niños comparten con los niños, ayudan a los niños, conviven con los niños.



Este año vamos a celebrarlo pero el doble. Porque hoy, día 22, no podremos ir a Ivanrey, tenemos que ver en la tele a nuestro Delegado de Misiones, que va a estar en Madrid, junto con María, que ha recibido mención especial del Jurado en el concurso de Christmas de Infancia Misionera.
¿Quieres verlos? Aquí lo tienes.


Y ¿Para cuándo nuestra marcha?

No te preocupes, no vamos a olvidarla. Simplemente, para acomodar las agendas de Don Raul, nuestro Obispo, que no se lo quiere perder; y poder estar acompañando a nuestros Delegado y Premiada (con su familia, claro, ya imagináis lo orgullosos que están Mar y Jesús de María por el premio conseguido); la hemos trasladado al domingo 5 de febrero. 


¡No lo olvides! Iremos dando más detalles próximamente.




lunes, 16 de enero de 2017

EL PAPA FRANCISCO Y LOS NIÑOS

¿SOFÁ O ZAPATOS?

FRANCISCO NOS ANIMA A SEGUIR A JESÚS

En la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia, el papa Francisco dirigió un discurso a los congregados para la vigilia de oración (30-7-2016). Sus palabras a los jóvenes –fácilmente aplicables a la realidad de los niños– pueden leerse como un estupendo enlace entre el pasado DOMUND y esta Jornada de Infancia Misionera.


“Sal de tu tierra”...

“Mientras rezábamos, me venía la imagen de los apóstoles el día de Pentecostés. Una escena que nos puede ayudar a comprender todo lo que Dios sueña hacer en nuestra vida, en nosotros y con nosotros. Aquel día, los discípulos estaban encerrados por miedo. Se sentían amenazados por un entorno que los perseguía, que los arrinconaba en una pequeña habitación, obligándolos a permanecer quietos y paralizados. El temor se había apoderado de ellos. En ese contexto, pasó algo espectacular, algo grandioso. Vino el Espíritu Santo y unas lenguas como de fuego se posaron sobre cada uno, impulsándolos a una aventura que jamás habrían soñado. Así, las cosas cambian totalmente. [...]
Pero en la vida hay otra parálisis todavía más peligrosa [que el miedo] y muchas veces difícil de identificar, y que nos cuesta mucho descubrir. Me gusta llamarla la parálisis que nace cuando se confunde «felicidad» con un «sofá». Sí, creer que para ser feliz necesitamos un buen sofá. Un sofá que nos ayude a estar cómodos, tranquilos, bien seguros. Un sofá –como los que hay ahora, modernos, con masajes adormecedores incluidos– que nos garantiza horas de tranquilidad para trasladarnos al mundo de los videojuegos y pasar horas frente al ordenador. Un sofá contra todo tipo de dolores y temores. Un sofá que nos haga quedarnos cerrados en casa, sin fatigarnos ni preocuparnos. La «sofá-felicidad» es probablemente la parálisis silenciosa que más nos puede perjudicar. [...]
No vinimos a este mundo a «vegetar», a pasarlo cómodamente, a hacer de la vida un sofá que nos adormezca; al contrario, hemos venido a otra cosa, a dejar una huella. Es muy triste pasar por la vida sin dejar una huella. Pero cuando optamos por la comodidad, por confundir felicidad con consumir, entonces el precio que pagamos es muy, pero que muy caro: perdemos la libertad. No somos libres de dejar una huella”.


… y “Sígueme”

“Amigos, Jesús es el Señor del riesgo, es el Señor del siempre «más allá». Jesús no es el Señor del confort, de la seguridad y de la comodidad. Para seguir a Jesús, hay que tener una cuota de valentía, hay que animarse a cambiar el sofá por un par de zapatos que te ayuden a caminar por caminos nunca soñados y menos pensados, por caminos que abran nuevos horizontes, capaces de contagiar alegría, esa alegría que nace del amor de Dios, la alegría que deja en tu corazón cada gesto, cada actitud de misericordia. Ir por los caminos siguiendo la «locura» de nuestro Dios, que nos enseña a encontrarlo en el hambriento, en el sediento, en el desnudo, en el enfermo, en el amigo caído en desgracia, en el que está preso, en el refugiado y el emigrante, en el vecino que está solo. [...] En todos los ámbitos en los que nos encontremos, ese amor de Dios nos invita a llevar la Buena Nueva, haciendo de la propia vida una entrega a Él y a los demás. [...]
Ese es el secreto, queridos amigos, que todos estamos llamados a experimentar. Dios espera algo de ti. ¿Lo habéis entendido? Dios quiere algo de ti, Dios te espera a ti. Dios viene a romper nuestras clausuras, viene a abrir las puertas de nuestras vidas, de nuestras visiones, de nuestras miradas. Dios viene a abrir todo aquello que te encierra. Te está invitando a soñar, te quiere hacer ver que el mundo contigo puede ser distinto. Eso sí, si tú no pones lo mejor de ti, el mundo no será distinto. Es un reto.
El tiempo que hoy estamos viviendo no necesita jóvenes-sofá, sino jóvenes con zapatos; mejor aún, con los botines puestos. Este tiempo solo acepta jugadores titulares en la cancha, no hay espacio para suplentes. El mundo de hoy pide que seáis protagonistas de la historia, porque la vida es linda, siempre y cuando queramos vivirla, siempre y cuando queramos dejar una huella. [...]
Cuando el Señor nos llama no piensa en lo que somos, en lo que éramos, en lo que hemos hecho o dejado de hacer. Al contrario: Él, en ese momento que nos llama, está mirando todo lo que podríamos dar, todo el amor que somos capaces de contagiar. Su apuesta siempre es al futuro, al mañana. Jesús te proyecta al horizonte, nunca al museo. [...]

Hoy Jesús, que es el camino, te llama a ti, a ti, a ti a dejar tu huella en la historia. Él, que es la vida, te invita a dejar una huella que llene de vida tu historia y la de tantos otros. Él, que es la verdad, te invita a abandonar los caminos del desencuentro, la división y el sinsentido. ¿Te animas? ¿Qué responden –lo quiero ver– tus manos y tus pies al Señor, que es camino, verdad y vida? ¿Estás dispuesto?”.

sábado, 14 de enero de 2017

INFANCIA MISIONERA 2017. "SÍGUEME"


“SÍGUEME”. Es la tercera etapa del recorrido misionero propuesto para los años 2015-2018. Tras descubrir la Buena Noticia de que todos somos hijos de Dios, con el lema “Yo soy uno de ellos” (2015), se inició a los niños en la necesidad de agradecer todo lo que están recibiendo, con la expresión “Gracias” (2016). En este tercer tramo, Jesús llama a seguirle, a asumir un estilo de vida conforme a su ejemplo. Infancia Misionera se convierte así en una escuela de aprendizaje para los niños.

“SÍGUEME”. Al contemplar el rostro y sentir la ternura de la mirada de Jesús, los niños escuchan con atención la invitación a ser el mejor de sus amigos. Se trata de que los pequeños oigan esta invitación y respondan con prontitud.


CARTEL

Una “escalera” con los peldaños que marcan las letras de la palabra “Sígueme”. La subida es laboriosa, como se refleja en el rostro de los niños que están escalando. Para llegar a la meta hay que esforzarse y ascender poco a poco. Aunque ese esfuerzo es individual, el recorrido se hace en compañía de los demás niños del mundo.

Los niños que suben representan a los chicos y chicas de Infancia Misionera, un servicio de la Iglesia que les ayuda a descubrir que ellos pueden ser también misioneros. Con la mochila de sus vidas al hombro e integrados en los pequeños grupos de esta Obra, dibujan la bella imagen de quienes se han puesto en camino siguiendo a Jesús.


OBJETIVOS


Iniciar en los niños la experiencia de seguir a Jesús, poniendo las pisadas sobre sus huellas.

Suscitar en ellos una disposición a salir de sí mismos, para descubrir la belleza de caminar juntos en los grupos de Infancia Misionera.

Implicarles en actividades promovidas en la parroquia o en el colegio con motivo de la Jornada de Infancia   Misionera, y también a lo largo del año, para ayudar a los niños más necesitados.


Motivar a los educadores, catequistas y padres para que faciliten a los más pequeños su participación, como protagonistas, en la corriente de solidaridad misionera que promueve esta Obra Pontificia.

domingo, 18 de diciembre de 2016

LOS NIÑOS Y NIÑAS DE INFANCIA MISIONERA ANUNCIAN LA NAVIDAD

Sábado 17 de Diciembre: el día amaneció frío pero luego brilló la luz...



Comenzamos en el patio del colegio Misioneras de la Providencia. Nuestro Obispo, Don Raul Berzosa, nos dirigió unas palabras de envío. Tras la realización de un MANNEQUIN CHALLENGE salimos todos en ruta por las calles de Ciudad Rodrigo, felicitando la Navidad a los Mirobrigenses en nombre de los Misioneros de la Diócesis. 

Por el trayecto, cantando villancicos, los niños corrían a poner estrellas cerca del corazón de la gente, felicitando la Navidad. Unos iban a los establecimientos, otros regresaban de las calles adyacentes, el grupo continuaba por la calle Madrid hasta la plaza. Bajo el  portal del Ayuntamiento un grupo de turistas se unió a la Alegría, bailando con nosotros "Los peces en el río". 

Después hacia el Campo del Pozo, nos dividimos en tres grupos y cada uno de ellos fuimos a una residencia donde estuvimos acompañando con villancicos a los ancianos y a sus familias y cuidadores.

Ya de regreso, como final de la actividad, organizamos un flashmob y bailamos al son de la música. El delegado de misiones, D. José María Veleiro, nos animó a llevar a todos la luz y la alegría de la Navidad, incluyendo en nuestros deseos y acciones a los niños que no tienen todo lo que nosotros. Para acordarnos de ellos durante las fiestas,  a todos se repartió la Hucha del compartir, explicando su siginificado y añadiendo que con un poco de lo nuestro logramos mucho para los demás.

Las calles de Ciudad Rodrigo están engalanadas, todo está preparado para las fiestas, pero a la Gente aún le faltaba la Alegría en el Corazón, la Alegría de los niños que ayer trajeron por fin el ambiente navideño a la Ciudad.

lunes, 12 de diciembre de 2016

REGRESAN LOS SEMBRADORES DE ESTRELLAS

Este año recorreremos las calles de Ciudad Rodrigo, las residencias de Ancianos mirobrigenses, y visitaremos las localidades de Tamames, Villavieja, Martín de Yeltes y La Fuente de San Esteban

Cuando salen los niños a cantar villancicos y poner estrellas felicitando la Navidad de parte de los Misioneros Civitatenses, la gente se alegra y empieza a vivir el ambiente de alegría que conlleva la Navidad.

Como en muchos lugares, en Ciudad Rodrigo cada año llegan antes los adornos de los comercios, las luces en las calles y las decoraciones navideñas. Todos sabemos que esto es un reclamo para las compras, los gastos y el consumo.

Por eso, cuando los niños van cantando, pegando una estrella en la solapa de la gente, y felicitando la Navidad, sin pedir nada a cambio, el recelo da paso a la sorpresa, la sonrisa y la alegría. A veces no nos creemos que llevar felicidad a las personas que nos rodean no depende del dinero sino de la sonrisa de los niños. 


Este año nos esforzaremos aún más en hacer realidad este sueño. Les diremos que Jesús Nace para Todos. Les felicitaremos la Navidad de parte de todos los misioneros Civitatenses que están pasando la Navidad haciendo sonreír a otros niños, en otras realidades sociales y culturales. Buscar, encontrar, seguir, y hablar de Jesús es lo que tiene, que nos hace felices y por eso vamos a cantarlo por todas partes.

Estas serán las fechas:

Christma de Jimena Mielgo Anciones. 
Día 17, a las 11:15 de la mañana desde el Colegio Misioneras de la Providencia, para recorrer Ciudad Rodrigo, visitar las tres residencias de ancianos de dentro de Murallas: San José, Obispo Téllez y el Hospital de la Pasión, y terminar con una animación en la plaza del Campo del Pozo.
El mismo 17 por la tarde nos iremos a Tamames.
Día 22 por la tarde, vamos a Villavieja de Yeltes.
Día 23 por la mañana, a Martín del Yeltes, y por la tarde, a La Fuente de San Esteban.
Encontraremos también algún momento para ir a las residencias de fuera de murallas.

Para las salidas a los pueblos, consulta en la Delegación de Misiones. Lo vamos a pasar en grande, pero además vamos a llevar la Alegría de la Navidad. Te esperamos.