DOMUND 2023

  • DOMUND 2023


    Corazones ardientes, pies en camino
  • MEMORIA DE ACTIVIDADES


    Mira todo lo que hicimos en 2022
  • MEDITACIÓN DIARIA


    ¡Reza con nosotros por las misiones!
  • SUPERGESTO


    La revista para jóvenes, ahora en formato 100% digital
  • DOMUND 2022


    ”Seréis mis testigos”
  • CENTENARIOS 2022


    ¡Un año grande para OMP!
  • VUELVE SUPERGESTO


    La revista para jóvenes, ahora en formato 100% digital
Mostrando entradas con la etiqueta Catequistas Nativos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Catequistas Nativos. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de enero de 2015

Epifanía, 6 de enero, misionera: Día del Catequista Nativo y del IEME

De: Misiones Cádiz y Ceuta.
Cartel_Jornada_Epifanía_Lema_Catequistas gozosos de anunciar el Evangelio
El próximo 6 de enero se celebra la Jornada Pontificia de los Catequistas Nativos e IEME, bajo el Lema: "CATEQUISTAS, GOZOSOS DE ANUNCIAR EL EVANGELIO".

¡Qué curioso! Ha tenido que levantar la voz el Papa Franciscodiciendo “¡O la Iglesia ­toda­ es misionera, o no es la Iglesia de Jesucristo!” para que nos pongamos las pilas… Ojo, todos lo repetimos –desde los obispos al último grupo parroquial­ otra cosa muy distinta será vivirlo y sacar las consecuencias. Y eso es lo importante.
Afortunadamente sí hay quienes lo hacen: “Amigo ­le decían a uno de nuestros sacerdotes en una parroquia de Madrid, queremos que nos ayudes a que la parroquia sea misionera, se abra hacia dentro y hacia afuera, hacia nuestra realidad de aquí y hacia los otros pueblos”.
Y se han puesto manos a la obra dando pasos y afrontando dificultades.
Sí, nosotros, los sacerdotes del IEME (Instituto Español de Misiones Extranjeras), sabemos bien que no basta con soñar ni con palabras bonitas, que hay que comenzar por lo más chico y concreto e ir creciendo. No sirve de nada plantearnos el “ir un tiempo a un país de misión a hacer no sé cuántas cosas” y no interesarnos por cómo viven o malviven los parados, los emigrantes, los enfermos crónicos, los jóvenes sin estudio ni trabajo, etc... en nuestros barrios o pueblos. No sirven de nada discursos muy bonitos sobre la solidaridad internacional, el cambio climático, los derechos de los pueblos indígenas en A. L. o las etnias marginadas en África o Asia y después no querer saber nada de la valla de Melilla, derrochar el agua irresponsablemente o culpar a los emigrantes y gitanos de todo lo malo que hay a nuestro alrededor…
Comenzamos la misión por dentro, entre nosotros, comprometiéndonos a tope por cambiar nuestro entorno ¡pero no nos quedamos ahí! Si somos cristianos queremos que todos y en todos los países conozcan que tenemos un Padre/Madre que nos ama a todos, que Jesucristo es nuestro hermano, que murió dejándonos el mejor ejemplo de entrega y fraternidad y que el Espíritu se nos adelanta fomentando los valores del Reino para que otro mundo mejor sea posible.
Por eso los sacerdotes del IEME que estamos en España sentimos la obligación de animar la sensibilidad misionera de todas nuestras diócesis y parroquias: que nuestros obispos sean misioneros, que los sacerdotes sean misioneros, que los laicos sean misioneros, pero no de palabra, sino de hecho.

Lo hacemos con la cabeza bien alta y con gusto, porque sabemos es la voluntad del Padre.

Y por eso nos vamos fuera, testigos en países que nos necesitan más, para seguir siendo “diocesanos de Burgos, de Ciudad Real, de Lugo, de Gerona o de Almería…” que se la juegan por la misión, por una iglesia nueva y un mundo nuevo donde el evangelio sea más creíble por nuestra palabra y por nuestro testimonio.
Que ¿cómo “nos” ayudáis en esta Campaña de Epifanía? Lo primero y principal, viviendo como auténticos cristianos:Comprometidos, solidarios, entregados al servicio generoso y eficaz de los demás… construyendo comunidades cristianas samaritanas, que sean ejemplo de apertura y vivencia
de los valores del Evangelio, alegres,… Luego sí, vendrán la oración ­¡la necesitamos!­ y la solidaridad económica, generosa pues “ellos” suelen estar peor que nosotros. Será la mejor manera de que los sacerdotes del IEME sintamos que somos vuestros sacerdotes en la vanguardia misionera.

viernes, 3 de enero de 2014

Día del Catequista Nativo y del IEME


El próximo 6 de enero se celebra la Jornada de Catequistas Nativos bajo el lema “Catequistas nativos, testigos de la fe y la caridad”

Catequistas_nativosLa jornada de catequistas nativos se celebra en la Iglesia con motivo de la Solemnidad de la Epifanía del Señor. Con ella, se nos recuerda la vital importancia de los catequistas nativos o también llamados líderes de comunidades,  delegados o delegadas de la Palabra.
 
Catequistas nativos: En cada lugar ha de ser anunciado el Evangelio, de modo que allí quede constituida la comunidad de seguidores de Jesucristo, con organización eclesial propia y líderes propios, capaces de caminar ellos solos tras las huellas de su Maestro.
Testigos de la fe y la caridad: Esos líderes nativos han de convertirse en anunciadores del Evangelio por la firmeza de su fe y por la bondad de su corazón. Palabra y testimonio.
Con fuerza y empuje las nuevas comunidades se van multiplicando y consolidando. Los catequistas y delegados de la palabra congregan a esas comunidades, les ayudan a conocer más y más la palabra de Dios, les animan a orar y a vivir ese Evangelio. Y “la semilla crece sin saber cómo”.
Este año, con el lema de «Catequistas nativos, testigos de la fe y de la caridad» quiere subrayar la dimensión creyente y fiel de estos y estas catequistas, que muchas veces y en medio de situaciones duras y difíciles, han mantenido una fe responsable y alentadora de sus comunidades. Puestos al servicio de la comunidad velan por ella y sus necesidades y están siempre con una disponibilidad enorme. Aman a la Iglesia, la defienden y la realizan en el espacio en el que viven. Son una verdadera estrella de la fe y la caridad. Recordarlos en este día para orar, para rezar y para ayudarles, nos es debido si es que somos agradecidos.
El papel de los catequistas nativos en los países de Misión
 
En muchos rincones se hace inaccesible para el misionero extranjero llegar a lugares o ambientes específicos si no hay alguien de la tierra, conocedor de la cultura, la lengua y el territorio, la realidad concreta.
En muchos lugares son traductores de la Palabra que se predica, amigos o compañeros de fatigas y alegrías de los misioneros, pero también son la familia primera que se tiene. Los catequistas nativos son una necesidad para que la Palabra de Dios cuaje en el terreno en el que se ha sembrado.
(OMP)