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viernes, 11 de diciembre de 2015

RECORDANDO AL PADRE ANDRÉS

Desde este rincón misionero hacemos recuerdo del P. Andrés Fernández Herrero, fallecido el pasado 6 de noviembre y cuyo funeral tuvo lugar al día siguiente en su localidad natal, de Puebla de Yeltes. 
De ella había salido muy joven para realizar el noviciado en los Dominicos en Salamanca, siendo ordenado sacerdote en 1950. Después de varios destinos pastorales, entre los que destaca su labor como maestro de novicios en Caleruega, fue designado prior del Convento de San Esteban de Salamanca, en 1965. 
Trabajó incansablemente para difundir la devoción a la Virgen de la Peña de Francia en toda la provincia y en la comarca cacereña de Las Hurdes, y realizó importantes trabajos de restauración de dicho Santuario, encomendado a los Padres Dominicos. Se empeñó en favorecer el desarrollo y atención humana y espiritual de las gentes de la Sierra de Francia y de Las Hurdes. 
Años después se lanza a la misión “ad gentes”, partiendo a Perú en 1970. Allí destacan sus destinos en Lima y en Puerto Maldonado, este último, Vicariato Apostólico encomendado a la Orden de Predicadores.
En 2012, por motivos de salud, regresa a España, a la enfermería de los Padres Dominicos en Villaba (Navarra). 
En el funeral por su eterno descanso, Mons. Francisco González, O. P., Vicario Apostólico emérito de Puerto Maldonado, recordó el profundo amor del P. Andrés a la Virgen de la Peña, su entrega a los demás, y su austeridad, que le llevaba a dormir encima de unas tablas, sin colchón. También indicó que en estos años de enfermedad, eran constantes y numerosas las llamadas desde Perú para interesarse por su salud, prueba del cariño y buen recuerdo que le unían a las gentes peruanas. Pedimos que Dios le conceda el descanso a sus fatigas apostólicas en la Misión. Desde aquí, nuestra oración agradecida por su entrega.